Antecedentes

En un contexto de creciente internacionalización de la vida académica y profesional, el conocimiento o manejo competente de una lengua extranjera (especialmente del inglés) adquiere especial relevancia. En México el perfil de los alumnos que ingresan a las universidades públicas se caracteriza por grandes limitaciones en el manejo de lenguas extranjeras. Atendiendo a esta problemática, en 2014 la Secretaría General Ejecutiva de la ANUIES contempló dentro de su programa de trabajo un proyecto estratégico dirigido a fortalecer la Formación de profesores para la Enseñanza del Inglés. En 2015 se convocó a un grupo de especialistas en la materia, provenientes de las seis regiones de la ANUIES, para conformar un Comité Académico que diseñara las directrices de este programa, y contribuyera al fomento de las Buenas Prácticas (BP) en el contexto del aula.

Una vez conformado el Comité Académico, se procedió a conceptualizar la Buena Práctica en la Enseñanza del Inglés, así como a diseñar un método que permitiera recolectar las BP de los profesores del país, seleccionando aquéllas que por su carácter ilustrativo, pudieran ser replicables en otros contextos educativos, que fueran innovadoras y partieran de una reflexión docente. En su momento, el conjunto de BP sería difundido a través de un Catálogo alojado en el sitio web de la ANUIES.

De igual manera el Comité Académico asumió el compromiso de organizar un espacio colectivo para intercambiar experiencias de éxito dentro del aula, que llevara al análisis, la discusión y recuperación de metodologías y estrategias concretas, orientadas a ofrecer a los profesores de inglés de las Instituciones de Educación Superior (IES) mexicanas un conjunto de lineamientos y acciones planificadas, a fin de promover su actualización profesional, fomentar las BP, la reflexión docente, la investigación-acción y la colaboración entre colegas.

Estas acciones sientan las bases para el diseño y operación de un Programa de Formación para la Enseñanza del Inglés, cuyo propósito es el de contribuir, de manera permanente, a la calidad de la enseñanza de la lengua inglesa en las IES del país, así como producir un impacto positivo en la formación profesional de los estudiantes del siglo XXI.